Algo dulce
Mi primer recuerdo de un postre son esos vasitos de helado de chocolate y vainilla con un palito de madera. Ya saben, esos en los que quitabas la tapita de papel, metías el palito plano y astillado y, como fuera, conseguías sacar hasta la última gota del helado medio derretido. Solo con escribirlo me vienen a la mente esos días. Casi puedo sentir la textura seca de la madera en la lengua y entre los dientes, y me da escalofríos. Seguro que no soy la única, ¿verdad? Pero, a pesar de la textura, aguantaba, porque, seamos sinceros, a veces el postre es lo mejor del almuerzo escolar...
