Spanish Version of President's Profile (Perfil del Presidente)

Y así fue cómo los obsequios formaron a esta presidenta de la Asociación de Nutrición Escolar (School Nutrition Association, SNA)

La Dra. Becky Domokos-Bays, Dietista y Especialista en Nutrición Escolar, atribuye su éxito como líder a la generosidad de su familia, amigos, maestros y modelos a seguir.

Escrito por: Kelsey Casselbury

EN TODOS LOS SENTIDOS, LA NUEVA PRESIDENTA DE LA SNA, LA DRA. Becky Domokos-Bays, DIETISTA Y ESPECIALISTA EN NUTRICIÓN ESCOLAR, ES UNA LÍDER MUY EXITOSA. Al fin y al cabo, dirige una asociación profesional nacional que crece a un ritmo sin precedentes, a la vez que se esfuerza continuamente por elevar cada vez más las exigencias en apoyo a sus miembros. Hace apenas dos años, Domokos-Bays tomó las riendas de un nuevo programa de alimentación escolar, los Servicios de Nutrición Escolar de las Escuelas Públicas del Condado de Loudoun (Virginia), y ya ha comenzado a llamar la atención y a ganar premios. También, eche un vistazo a todos esos títulos que tiene, que representan más pruebas de sus logros.

Domokos-Bays sabe bien que su éxito no ha sido un esfuerzo en solitario. Desde su infancia en Charleston, Virginia del Oeste, hasta su investidura como presidenta de la SNA en la Conferencia Nacional Anual el mes pasado en San Antonio, ha recibido una gran cantidad de “obsequios” que le han ayudado a superar obstáculos, a aprovechar oportunidades y a disfrutar el camino al éxito. Tómese un tiempo para conocer a su nueva presidenta y para aprender c los obsequios metafóricos que ha recibido en el transcurso de los años la pusieron en el camino para convertirse en una presencia notable en la profesión de nutrición escolar.

EL OBSEQUIO DE LA INSPIRACIÓN

Las raíces del éxito de Domokos-Bays van más allá de su infancia. De hecho, se remontan a sus abuelos y bisabuelos, que emigraron desde Hungría. Su abuelo paterno, que llegó a este país después de la Primera Guerra Mundial con poco más de 20 años, aprendió inglés solo leyendo el periódico y hablando con otras personas. “Honestamente, es una lástima que [mis abuelos] no nos hayan enseñado húngaro”, dice, y reflexiona sobre el valor de ser multilingüe hoy en día. “Sin embargo, en su generación, se esperaba que uno aprendiera inglés” al llegar a este país.

Su abuelo transmitió a sus hijos y nietos un gran respeto por la educación, y su valentía de atravesar el mundo sirvió como una fuente importante de inspiración para su trayectoria profesional. El padre de Domokos-Bays, obrero, y su madre, secretaria ejecutiva y legal, también le inculcaron a Becky y a su hermana menor Lynda el valor por la educación, y tanto la perseverancia como la actitud de sus padres tuvieron una repercusión. “Mis padres esperaban que tuviéramos un buen rendimiento académico”, recuerda Domokos-Bays. “Mi mamá tenía un dicho, ‘No puedes nunca poder no hacer nada’, que era su forma de decir, ‘No debes rendirte. Puedes hacer lo que quieras si te lo propones’”.

Sus padres también eran voluntarios activos en su comunidad. Su madre ayudaba en campañas políticas, mientras que su padre se desempeñaba como árbitro de béisbol de ligas menores, aunque no tenía hijos que jugaran. Con estos modelos a seguir, la joven Becky trabajó como voluntaria de una u otra forma, ya sea recolectando dinero para la UNICEF y la iglesia o como una niña exploradora. “¡Probablemente mis vecinos se hartaron de verme llegar!”, relata con una sonrisa.

Educación. Servicio. Estas eran actividades serias, y Domokos-Bays señala que siempre ha sido una persona seria. En 1972, se graduó de bachillerato e ingresó a la Universidad de Marshall en Huntington, Virginia del Oeste. Tenía la intención de especializarse en dietética, decisión que había tomado incluso antes de poner un pie en la universidad. “Se esperaba que supieras lo que querías hacer y te atuvieras a ello”, dice sobre los obsequios de planificación y persistencia transmitidos por los ejemplos de su familia. “Así que terminé mi título en tres años y medio”.

Fue en Marshall cuando Domokos-Bays tuvo su primer acceso a la producción de alimentos en gran cantidad. Trabajó en la operación de restaurante de la universidad como parte de su práctica de dietética, y muy educativo el ver el arte de producir comida en cantidades tan importantes. Esos hornos tan enormes fueron una revelación, recuerda. Reconoce que la educación que recibió en Marshall sentó bases sólidas para su eventual éxito profesional. Y todo surgió de la inspiración y el apoyo de sus padres y abuelos.

EL OBSEQUIO DE LA TUTORÍA

Después de la graduación, con su título en mano, Domokos-Bays probó en el área de servicios alimenticios hospitalarios durante un año, pero regresó al entorno universitario poco tiempo después, esta vez en el Instituto Politécnico y Universidad Estatal de Virginia (Virginia Tech, VT) en Blacksburg, donde asumió un cargo en la operación de servicios alimenticios universitarios. Ahí, decidió continuar su educación (el descuento en la matrícula para los empleados fue un incentivo convincente), y con el tiempo obtuvo una maestría en Nutrición humana y alimentos. Lo hizo con el estímulo del entonces director de Alimentación universitaria de VT, Howard King, Jr., quien se convirtió en el primer mentor profesional de Domokos-Bays. King no solo la animó a continuar su educación, sino que también guió sus primeros pasos en la escala profesional, y la ascendió de dietista de unidad a dietista administrativa, que implicaba responsabilidades como elaborar menús y realizar actividades de educación nutricional en toda la universidad.

Las prioridades familiares y sus traslados a diferentes comunidades brindaron a Domokos-Bays la oportunidad de probar diferentes cosas antes de encontrar lo que era más adecuado para ella, y de beneficiarse del ejemplo, los consejos y conocimientos de otros mentores y amigos profesionales. Por ejemplo, la segunda vez que trabajó en Blacksburg, de regreso en los servicios de restaurante de VT, pero con un nombramiento conjunto para enseñar en el departamento de Administración Hotelera y de Turismo, la llevó al ámbito del jefe del departamento, el Dr. Mike Olsen. “Me enseñó que si uno hace una pregunta, debe estar listo para la respuesta”, señala.

EL OBSEQUIO DEL LIDERAZGO DE SERVICIO

Entre su primer y segundo trabajo en Blacksburg, la familia se mudó a Georgia. Cuando Domokos-Bays vio un anuncio en el que se ofrecía el cargo de director ejecutivo de la entonces llamada Asociación de Servicios Alimenticios Escolares de Georgia (Georgia School Food Service Association, GSFSA), le llamó la atención, ya que sabía que no quería trabajar en un entorno hospitalario y no tenía experiencia en hotelería. Cruzó los dedos, con la esperanza de que la combinación de sus otras capacidades impresionara lo suficiente a la GSFSA para darle una oportunidad a alguien sin experiencia en servicios alimenticios de primaria y bachillerato, y lo hicieron.

En la asociación estatal de Georgia, Domokos-Bays trabajó en conjunto con líderes impresionantes, pasados y futuros. Entre ellos se encontraban la presidenta de 1976 a 1977, la Dra. Josephine Martin, (quien era asesora del directorio de la GSFSA) y la futura presidenta de la SNA (de 2010 a 2011), Nancy Rice, Especialista en Nutrición Escolar. Si bien gran parte de las responsabilidades de Domokos-Bays se enfocaban en la planificación de reuniones, también tenía que dirigir las iniciativas de defensa legislativa. “Esta fue mi primera experiencia en ejercer influencias, así que hablé con Josephine [acerca de las prioridades]”, recuerda Domokos-Bays. “¡En ese momento, no me di cuenta de que estaba hablando con la persona que ayudó a redactar la Ley Nacional de Almuerzos Escolares de 1946!”     

Algunos pioneros en nutrición escolar como Martin, y muchos otros, han tenido un gran impacto en Domokos-Bays en términos de su carrera y de su participación en la Asociación. Más importante aún, fueron un ejemplo de espíritu de liderazgo de servicio. “Uno mira hacia atrás en su carrera y ve a estas personas que se convirtieron en tus modelos a seguir, pero no lo sabes en ese momento”, afirma. Por ejemplo, mucho tiempo después de que Josephine Martin se retirara del Departamento de Educación de Georgia y posteriormente del Instituto Nacional de Administración de Servicios de Alimentos, sigue participando activamente en el campo de la nutrición escolar como una líder de servicio. “He aprendido mucho de ella y de otras personas que se han destacado en este campo”, señala Domokos-Bays, con la esperanza de que los miembros de la SNA en todos los niveles puedan algún día verla de una forma similar, como una líder de servicio, comprometida con el éxito y el futuro de la profesión.

Otra figura en la trayectoria de liderazgo de Domokos-Bays fue la fallecida Polly Holloway, entonces directora de las Escuelas Públicas de la ciudad de Roanoke (Virginia), a quien conoció cuando desempeñó su segundo cargo en VT, cuando se esperaba que estableciera conexiones con líderes profesionales de la comunidad. Holloway le presentó la sección del estado de Virginia de la SNA y la convenció para que comenzara a involucrarse en la organización.

EL OBSEQUIO DE LAS EXPERIENCIAS DIVERSAS

Si bien Domokos-Bays había ingresado a la SNA a mediados de la década de 1980, no fue sino hasta 1990 que finalmente asumió un cargo de tiempo completo en un distrito escolar. Ese cargo fue el de especialista en servicios de alimentos, y el distrito era Escuelas Públicas del Condado de Fairfax (Fairfax County Public Schools, FCPS) (Virginia), uno de los 15 programas de nutrición escolar más grandes en el país. Le atrajeron los aspectos de gestión del cargo. Estaba a cargo de la supervisión directa de 19 a 22 escuelas y era responsable de las capacidades operativas de cada una de ellas. Además, era el enlace del distrito con el departamento de salud y debía asegurarse de que todo el personal y los sitios cumplieran diversos criterios.

Domokos-Bays también era responsable de la capacitación de todo el distrito, y esto la llevó a centrarse en la educación de adultos al trabajar en su doctorado. Tuvo la suerte de tener suficientes créditos acumulados de cursos anteriores que se aplicaron para el requisito de residencia en VT y pudo tomar los cursos restantes en la sede satélite de la universidad en el norte de Virginia. Tardó 10 años en finalizarlo: “No quería perderme nada importante para mis hijos y además, trabajaba a tiempo completo yera presidenta de la Asociación de Padres y Maestros (Parent-Teacher Association, PTA)”, y aprovechó las becas de la SNA y de la SNA de Virginia. “Uno hace lo que tiene que hacer”, dice Domokos-Bays, lo que demuestra esos obsequios familiares de persistencia e impulso.

Después de 14 años en FCPS, Domokos-Bays había perfeccionado la capacidad necesaria para sobresalir en la administración y las operaciones de nutrición escolar. Por lo tanto, cuando tuvo el tiempo y la oportunidad de dirigir un programa de comidas escolares propio, esta vez en las cercanas Escuelas Públicas de la ciudad de Alexandria (Alexandria City Public Schools, ACPS) (Virginia), Domokos-Bays disfrutó la oportunidad de entrar de lleno a la acción. A pesar de que admite tener algunas lagunas en su conocimiento (“No sabía nada acerca de los alimentos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos [United States Department of Agriculture, USDA] y poco acerca de la verificación y la elaboración de presupuestos”) y aprendió en el camino.

Domokos-Bays pronto comenzó a tener un impacto. Cuando comenzó, su proyecto ofrecía desayuno, almuerzo y servicio de alimentos durante el verano; cuando se fue de las ACPS 12 años después, el programa se había ampliado para ofrecer también desayuno en el aula, desayuno de acuerdo con la Disposicióndos, dos programas de cena, “miles de meriendas después de la escuela” y un programa de alimentación de verano considerablemente amplio. “En nuestra época de mayor actividad, hacíamos 70,000 comidas en verano”, informa Domokos-Bays. Las ACPS tenían un 61 % de elegibilidad gratis o reducida, y los estudiantes provenían de una amplia variedad de orígenes culturales. ¡De hecho, nuestro personal venía de 30 países diferentes! “Lograr obtener una visión más amplia de la diversidad fue una experiencia muy enriquecedora”, reflexiona.

A pesar de que disfrutaba levantarse para superar los obstáculos y aprovechar las oportunidades en las ACPS, el viaje de 60 a 90 minutos, que no es inusual en el área metropolitana de Washington D.C., comenzó a tener un impacto. Así que en 2014, cuando el cargo de director de nutrición escolar en otro distrito de Virginia quedó vacante, Domokos-Bays sabía que se tenía que postular para obtenerlo. Las Escuelas Públicas del Condado de Loudoun (Loudoun County Public Schools, LCPS) (Virginia) están mucho más cerca de su casa, a 23 minutos de puerta a puerta. Esa comunidad más próspera y extensa geográficamente también significaba que debía enfrentar desafíos muy diferentes. ¿Cómo lograría que los niños compraran comidas saludables? ¿Cómo administraría a un personal formado por casi 400 personas distribuidas en 86 escuelas? ¿Cómo respondería su equipo al rápido crecimiento en el condado, con la inauguración de una escuela nueva cada año hasta el año 2022? Y ¿cómo manejaría estos nuevos desafíos y a la vez asumiría las responsabilidades de liderazgo de la SNA?

Esta diversidad en términos de experiencia ayuda a Domokos-Bays a entender, y a actuar de acuerdo con, la visión, la misión y los valores de la SNA y sus miembros, que puede resumirse como hacer lo que sea necesario para asegurar que los niños de todos los niveles socioeconómicos tengan acceso a comidas escolares nutritivas. “En Alexandria, teníamos una escuela que tenía una gran pobreza generacional”, recuerda. “Un trabajador social visitaba un hogar y descubría que no tenían comida. Nada. Cero”. Domokos-Bays tampoco puede olvidar un ejemplo de las FCPS, cuando vio que un estudiante guardó pollo en su bolsillo y se enteró de que lo llevaba a casa para compartirlo con su familia.

Ahora, en el condado de Loudoun, ha descubierto que uno no debe tener escasos recursos económicos para aún necesitar que el equipo de la cafetería provea comidas nutritivas y balanceadas. Cuando a los estudiantes de Loudoun les preguntaban si habían comido aunque fuese solo una porción de frutas o verduras en los últimos cinco días, la mayoría no lo había hecho. “Los niños están acostumbrados a salir y comer comida rápida, no comen muchos alimentos preparados en casa”, informa Domokos-Bays. “Cuando no han conocen las verduras y frutas, es difícil lograr que prueben algo. No captan la conexión entre una buena nutrición y salud en el futuro”. Por ello, insiste en que los programas de alimentación escolar sean valorados para todos los estudiantes, sin importar sus necesidades financieras.

EL OBSEQUIO DE lA RESILIENCIA

Cuando Domokos-Bays asumió el cargo de vicepresidenta de la SNA en julio de 2014, la tensión política y de relaciones públicas estaba en aumento a raíz de los nuevos estándares federales de nutrición. Pocos podrían haber predicho el alcance de los efectos colaterales de las posiciones de la SNA, pero aprendió de sus colegas del directorio que la perseverancia es clave. “Estoy muy impresionada con el liderazgo que tenemos ahora, quienes somos parte del directorio”, reconoce Domokos-Bays. “Son líderes valientes, personas que están dispuestas a ponerse de pie y a luchar por nuestros miembros”.

Espera continuar teniendo el “privilegio de trabajar con miembros de un directorio profesional”. Domokos-Bays se enorgullece de que los líderes actuales de la SNA hayan mantenido el rumbo durante los tiempos difíciles. “No hemos vacilado en nuestra posición, y hemos sido muy abiertos y transparentes a lo largo del camino”, declara, y agrega que espera “mantener su postura” en el proceso de conseguir que se promulgue una ley de Reautorización de Nutrición Infantil que refleje las prioridades de la SNA. Además, quiere asegurarse de que la Asociación siga mirando hacia delante. “Soy una pensadora estratégica”, dice Domokos-Bays. “Siempre estoy mirando lo que viene, no solo en nuestra profesión, sino a nuestro alrededor, ya que puede afectar lo que estamos haciendo”.

EL OBSEQUIO DE LA DIVERSIÓN

Domokos-Bays está lista para los temas serios que la SNA ha debido abordar en los últimos años. Puede ser una persona seria por naturaleza, pero tiene un lado divertido, y es agradecida de todos quienes le recuerdan hacer tonterías y relajarse de vez en cuando. Estos son amigos como Paul Kelly, que fue vicepresidente de la SNA de Virginia cuando ella se desempeñaba como presidenta de la asociación. Aprendió a llamarlo cada vez que necesita reírse. “Recuerdo una vez cuando era nueva en mi trabajo”, señala Domokos-Bays. “Mi asistente entró a mi oficina con una expresión graciosa en su rostro y dijo, ‘Está llamando por teléfono un hombre que dice ser su oficial de libertad condicional’. Era Paul. Con el correr de los años ha llamado muchas veces haciéndose pasar por diferentes personas, desde el Papa hasta el asistente de Michelle Obama”.

Aún antes de que School Nutrition y Domokos-Bays decidiera sobre el tema relacionado con los “obsequios” de este artículo, un amigo le dio un pequeño regalo único que mantiene a la mano en la oficina. Es una cajita de regalo que al destaparse emite una risa contagiosa de bebé. Es un gran recordatorio de que “aunque tomamos nuestro trabajo con seriedad, ¡debemos recordar no tomarnos tan en serio a nosotros mismos!”

El béisbol es otra fuente de diversión para Domokos-Bays. “Pasé muchos veranos en el campo de juego cuando mi papá era árbitro de las ligas menores. Y mi mamá ha sido fanática de los Yankees de Nueva York toda la vida. Somos una familia muy aficionada al deporte”. Su pasión por los Nationals de Washington, el equipo residente de las grandes ligas de la zona de Washington D.C., condujo a un proyecto innovador en su distrito la primavera pasada. A los estudiantes de escuela primaria se les dio la oportunidad de recolectar e intercambiar una serie de cromos de productores agrícolas a partir del juego en casa de la jornada inaugural de los Nationals en abril. (Consulte “Las cosas que amamos”, junio/juliode 2016, para obtener más detalles y ver fotos.)

EL OBSEQUIO DE LA GRATITUD

Domokos-Bays dice que se siente de verdad agradecida por todos estos y otros obsequios que ha recibido en el transcurso de los años. También se siente agradecida por las personas trabajadoras, apasionadas y amables que conforman los miembros de la SNA. Tiene un mensaje para los lectores de School Nutrition: “Siéntase orgullosos del trabajo que hacemos. Es un trabajo importante”, insiste. Y dado que Domokos-Bays espera su jubilación en unos pocos años, agradece especialmente la próxima generación de líderes de nutrición escolar que están asumiendo responsabilidades. “Manténgase apasionados”, aconseja. “Les ayudará a superar los tiempos difíciles si recuerdan por qué están ahí. Sean parte del proceso. Alcen la voz”.

RETRIBUCIÓN

Finalmente, está el obsequio que recibimos en el acto de dar. ¿Qué obsequios dará Domokos-Bays a la SNA y a sus miembros como su líder en 2016 a 2017? “Tengo visión de futuro y me gusta pensar de forma estratégica. Soy organizada y una buena comunicadora; puedo hablar con cualquier persona”, dice, después de cierta insistencia editorial. “En general, me gusta lo que hago. Siento pasión por mi trabajo, y eso me da energía para servir a nuestra organización”.SN

Kelsey Casselbury es editora colaboradora de SN y anterior directora editorial. La editora Patricia Fitzgerald también contribuyó a este perfil. Fotos de Rick Brady.

¡QUEREMOS SABER MÁS! DÍGANOS

¿Quiénes conforman su familia?              
Vivo con mis dos gatos, Patches y Monroe. Mi hijo Jason de 33 años y mi hija Laura de 30 años. Viven muy cerca. Mi hija tuvo un bebé en julio, ¡así que tengo mi primer nieto! Mi madre, hermana y cuñado aún viven en Charleston, Virginia del Oeste.

¿Qué alimento nunca le gustó?

Las remolachas, ¡saben a tierra!
¿Qué le gusta de su ciudad?   
He vivido en Centreville, Virginia, durante 25 años y me gusta el vecindario. Está muy cerca del aeropuerto Dulles, y los eventos culturales en Washington D.C. no están tan lejos.

¿Cuál es su invitado soñado a una cena?
Mi abuelo. Me gustaría sentarme con él y aprender el valor que debió tener para viajar miles de millas y nunca volver a ver a su familia.

Si pudiera cambiar de lugar con alguien por un día en nutrición escolar, ¿quién sería? 
Robert Lewis del Distrito Escolar El Monte en California. ¡Me gustaría ver cómo administra todos esos programas!  

Si pudiera hablar con su yo más joven, ¿qué podría aconsejarle?       
No tengas miedo de correr riesgos, sé paciente y recuerda divertirte a en el camino.

¿Cuál fue un punto culminante en su vida? 
Obtener mi doctorado (PhD); tardé 10 años, porque estaba decidida a no perderme el tiempo de crecimiento de mis hijos.

¿Cuáles fueron sus peores momentos? 
Cuando falleció mi papá. Éramos muy cercanos. Fue repentino, y tardé mucho tiempo en sentir que podía seguir adelante. Era mi ancla, y sentí como si estuviera flotando por un tiempo.

¿Qué tiene su lista de deseos?
La zona desde donde emigró mi abuelo ahora forma parte de Rumania. Ahí hay una pequeña aldea en los Montes Cárpatos. Tengo parientes que me gustaría conocer.

ALGUNAS DE LAS COSAS
FAVORITAS DE BECKY

¿Libro? Mi género favorito es la ficción histórica. Me gusta la serie Forastera de Diana Gabaldón.

¿Película? No tengo una favorita, aunque me gusta el trabajo de Robert Redford, Tom Hanks y Meryl Streep. También disfruto las películas de Disney.

¿Gratificación alimenticia? Chocolate. Simplemente chocolate.

¿Qué le gusta hacer en su tiempo libre? Leer, trabajar en el jardín y viajar.

¿Lugar? Mi viaje favorito fue a la Toscana y Roma en Italia y a Turquía. Me encantó la historia y Éfeso es grandioso.

¿Hora del día? La mañana. ¡Tengo mucha energía!

¿Comida para preparar en casa? Tetrazzini de pollo. Es fácil y entretenido.

¿Asignatura de la escuela? Todo lo que tenga que ver con inglés o humanidades.

UN DÍA EN LA VIDA

La administración de un departamento de servicios de nutrición escolar de un distrito escolar suburbano importante y su participación en el Directorio de la SNA son sinónimo de días largos y ocupados para Becky Domokos-Bays. A fines de marzo, School Nutrition le pidió a Becky que describiera su día.

5 a.m.    
Me levanté y me alisté.

6-6:30 a.m.  
Llamé a mi hermana para desearle un feliz cumpleaños y luego fui al trabajo.

6:30 a.m.      
Me senté en mi escritorio y tomé de desayuno un yogur. Revisé en mi calendario las reuniones programadas, porque a esa hora del día nunca se sabe qué sucederá. Algunos días me puedo dar el lujo de dedicarme la siguiente hora a planificar, como la elaboración de menús para el siguiente año escolar.

8-11 a.m.      
Reunión con el superintendente, enfocada en los presupuestos. Asistieron todos los directores y personas a cargo de servicios de apoyo.

11 a.m.-12 p.m.       
Durante una hora, hice en una presentación en PowerPoint para una escuela que cambiará su estado a escuela autónoma el próximo año. Revisará las opciones de comidas. Este día en particular, no almorcé, pero esto es poco frecuente. Normalmente, traigo una ensalada, sopa o sobras para el almuerzo.

12-1 p.m. 
Me reuní con personal clave del distrito para tratar diferentes temas relacionados con recursos humanos, mercadeo y tecnología.

1-1:30 p.m.
Me reuní con el coordinador de dietistas residentes para hablar sobre la situación de los residentes del distrito, ¡lo están haciendo excelente!

1:30-2:30 p.m.
Participé en una llamada con el Comité Ejecutivo de la SNA.

2:30-3:30 p.m.
Seguí con mi presentación en PowerPoint para mi escuela autónoma y luego hice algunas llamadas al departamento de Recursos Humanos.

3:30-4:10 p.m. 
Me fui a mi casa.

4:10-5 p.m.  
En mi casa, volví a llamar a Recursos Humanos y a un director para comentarle una idea promocional que tengo, la cual coincidirá con la jornada inaugural de los Nationals [equipo de béisbol profesional] de Washington. Luego, revisé mis correos electrónicos.

5-7 p.m. 
Les di comida a los gatos y comí unas sobras de comida china (pollo con piña fresca). Dado que acaban de retocar el piso de mi casa, dediqué un tiempo a volver a poner cosas a las habitaciones donde estaban. Pero generalmente, cocino una cena “de verdad”, o como algo que haya preparado para la semana el fin de semana anterior.

7-10 p.m. 
Vi televisión y me relajé hasta la hora de acostarme a las 10-10:30 p.m. ¡Buenas noches!

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